domingo, 14 de noviembre de 2010

La escuela ideal

Una de las decisiones más difíciles que los padres deben tomar es definitivamente la elección de la escuela para nuestros hijos.
Es «el lugar donde nuestros engreídos pasarán la mayor parte del tiempo en los próximos años, por ello debemos procurar tomar en cuenta varios factores antes de comenzar esta ardua búsqueda.
La oferta educativa es amplia, por ello debemos plantearnos una primera selección en la que se descarte aspectos fundamentales como el económico. No hay duda de que hay un rango de precios al que los padres pueden acceder, así que aténgase a este para no obligar a su niño a vivir en una realidad que no es la suya.
Una primera búsqueda
Los padres, por lo general, toman muy en cuenta criterios básicos, tales como la cercanía de la institución a la casa, o si la escuela es bilingüe o mixta. Pero quizás lo más importante a tomar en cuenta, una vez hecha esta primera selección, es buscar una escuela que promueva los valores que usted desea inculcar en su hijo y que tenga una visión institucional compatible con la suya, de modo que la organización interna y el equipo docente tenga una orientación pedagógica que considere adecuada para su hijo. Ahora la pregunta es: ¿Cómo podemos descubrir esto?
Los expertos en docencia coinciden en que la mejor manera de conocer una institución educativa es visitándola y conversando con otros padres de familia que tienen a sus chicos en la escuela y con las personas que van a tener en sus manos a nuestro hijo, al menos los primeros años de vida escolar. Al respecto, el educador León Trahtemberg señala que "los padres tienen que sentir a la escuela, y la mejor manera de hacerlo es visitándolo. Hay que ir y conectarse sensorialmente para sentir si es o no lo que queremos, teniendo una convicción interna clara".
Otro factor muy importante que los papás deben considerar es la infraestructura donde nuestro hijo podrá desarrollarse. El tema académico no es lo único que cuenta, hay que pensar también en el estímulo físico y el fomento de las artes y de los aspectos sociales, que es parte esencial de la educación.
Hay que poder discernir a la hora de elegir entre un clima que priorice el desarrollo de la personalidad del niño mediante la autodisciplina más que el cumplimiento de normas y estándares, así como la capacidad crítica y emprendedora. Generalmente este clima más plural y diverso lo estimulan los llamadas escuelas alternativas frente a sistemas convencionales que abordan un esquema más rígido dirigido al cumplimiento normativo y con fines que anteponen la parte académica.
En el del hermanito
Hay que tener en cuenta que ninguna escuela, por meritoria que sea, necesariamente será el que se adecúe a su niño, ni tampoco que para todos los hijos es bueno la misma escuela. Hay establecimientos que son muy demandantes en el punto de vista académico, lo que puede ser muy bueno para chicos que gustan del desafío y el reto. En cambio, para un niño que tiene la autoestima baja o es un poco frágil será mejor buscar una escuela cuyo clima afectivo sea mayor y el trato entre profesores y alumnos sea más acogedor y más amigable. Hay que notar qué características de la personalidad de sus hijos se afectarían o se fortalecerían en tal o cual escuela. Si tiene dos hijos con perfiles muy distintos, está sacrificando a uno de los dos niños por tenerlos en la misma escuela. Al respecto, María Roca de Dañino, psicóloga de niños y adolescentes, señala que "hay que saber considerar al niño como una persona única e individual y por ello algunos necesitan otro tipo de enseñanza y una atención individualizada. Esto es algo que a los padres les cuesta entender".
Conócete a tí mismo
Para León Trahtemberg, es fundamental primero conocerse a uno mismo, para preguntarse qué parte de uno se está colocando como expectativa para su hijo. Quizás esté buscando una escuela bueno para usted y no para él. La psicóloga María Roca de Dañino señala que no hay que quedarnos solo en pensar qué es lo que nosotros queremos transmitir a nuestros hijos, sino qué es lo mejor para ellos".
¿Qué es lo que queremos?
Es importante que los padres estén informados de sus propios intereses a la hora de buscar una escuela para sus hijos. La vocación de los padres influye directamente en la elección del tipo de educación que quiere para su retoño. De ello depende la prioridad que le dé a ciertos factores. Por ejemplo, si la mamá es artista, buscará una educación más lúdica, y si el papá es economista se orientará a uno más racional. Sin embargo, la institución que se elija debe ser esencialmente compatible con las características que uno debe ir detectando en sus hijos.
Desde temprano a la escuela
Antes los niños entraban al nido a los 3 años sin problema y a los 5 o 6 recién los padres pensaban en la escuela en la que matricularían al pequeño de la casa.
Ahora miramos con asombro cómo entran a los nidos niños que recién han aprendido a caminar. Ya sea porque ahora ambos padres trabajan y prefieren que sus hijos permanezcan en un nido jugando con otros niños (con asesoría profesional) que en casa con la nana, o porque ingresan cada vez más temprano a la escuela, los plazos se han adelantado notoriamente.
Desde el año y medio de vida los pequeños comienzan estimulación temprana y continúan en el nido hasta los 4 años, que es cuando se ingresa al prekinder (a diferencia de hace unos años, cuando tenían entre 5 y 6 años). Según la psicóloga María Roca, el lado positivo es que hay profesionales que observan desde temprano el desarrollo del niño y hay casos en que se descubren problemas anticipadamente y se los apoya desde temprano.
Para el educador León Trahtemberg, desde el momento que un niño puede separarse tranquilamente de sus padres y se le ubica en un espacio donde están entre pares y hay un adulto que los estimula, esto es una gran ventaja. Señala, además, que lo más importante es que no sufran con una separación. La cultura pedagógica contemporánea dice que el desarrollo del niño se refuerza entre los primeros 18 meses y tres años de vida, que es cuando hay una especie de avalancha de aprendizaje, casi tan grande como la que se recibirá el resto de la vida. "Entonces, todo lo que puedas hacer para que tu hijo reciba estímulos, tanto sensoriales, intelectuales, físicos, etc., juega a su favor, siempre y cuando no sea a costa de un sufrimiento desmedido o una lesión emocional. Una estabilidad emocional adecuada es un gran valor", precisa Trahtemberg.
El reto de buscar y elegir
Los profesionales en docencia aconsejan considerar varios puntos fundamentales para la decisión de este proceso de selección del centro educativo:
  • Se recomienda anteponer los intereses del niño a los suyos propios en busca de la escuela que más le convenga al niño, no a usted.
  • La mejor manera de conocer una escuela es visitándola, así se dará una idea mejor del clima y ambiente y se le hará más fácil escoger entre varios.
  • Indague sobre la importancia que se le brinda al tema de los valores y al aspecto social. Si puede, llegue a la hora del recreo para observar cómo interactúan los niños.
  • Intente conversar con los profesores, si es posible con el director, con los psicólogos y los padres de los alumnos de la institución para aclarar cualquier duda respecto de las metodologías de enseñanza.
  • Visite las instalaciones de la escuela y las áreas deportivas y de talleres.
  • Investigue acerca de la importancia que le dan a las ACTIVIDADES DEPORTIVAS y artísticas, asi como las extraescolares.
  • Pregunte por el número de alumnos por aula y las condiciones de las mismas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...