Robótica en Arequipa - Grupo Educativa: ¿Como mantener una conversación con tu hijo/a?

miércoles, 9 de junio de 2010

¿Como mantener una conversación con tu hijo/a?

Conversar significa versar juntos sobre un mismo tema o asunto. Cuando dos hablan sin escuchar, se refieren a cosas distintas o no respetan las opiniones del otro, no están conversando.
Seguro que has vivido está situación ¿Cuántas veces has intentado hablar con tu hijo/a sin poder entablar una charla fructífera?
No te desesperes. Todos, sin excepciones, tenemos mucho que aprender y mejorar en materia de relaciones humanas.
Así que no tires la toalla. Reaprender a hablar con tus hijos te permitirá ...
comprenderles mejor y ayudarles a encauzar su vida.
Escuchar, cuestión de actitud
Escuchar es lo más importante.
El 80% de la efectividad de una conversación se basa en la escucha activa... Si eres capaz de escuchar a tus hijos de forma abierta y dispuesta te asegurarás una mejor relación con ellos.
En ocasiones resulta complicado, pero ponerte en su lugar te ayudará a comunicarte mejor. Recuerda que no es posible tener unas relaciones de primera con una comunicación de segunda.
Hablar en confianza
Las posibilidades de comunicación positiva con tu hijo/a aumentan si sabe que puede hablar de cualquier cosa contigo.
Cuando no hay temas tabú como el sexo o las drogas, las conversaciones son mucho más ricas, sobre todo si muestras respeto y no reproches hacia sus opiniones. Por supuesto, eso no significa que tengas que estar de acuerdo.
Controla tus emociones
Si lo que tu hijo/a te cuenta te enfada o te irrita, intenta controlar tu ansiedad y espera a que finalice su idea. Si le interrumpes te arriesgas a decepcionarlo, defraudarlo u ofenderlo. Así tu mensaje llegará distorsionado.
Cada cosa en su momento
Muchas veces, las conversaciones acaban derivando en una discusión en la que aparecen los gritos y reproches. Si sientes que sois incapaces de afrontar la situación calmadamente, deja pasar un tiempo. Insistir a gritos sobre tus argumentos hará que pierdan mucha validez.
Aprende de la experiencia
María tiene un hijo de 16 años, Aitor. Cada vez que intenta tener una conversación con él, terminan enfadándose. Cansada de discutir, pensó en buscar una manera de mejorar su comunicación con él.
Lo primero que hizo fue recordar con detalle su última conversación problemática y la escribió en un papel. Después, apuntó lo que ella realmente quiso decir con cada una de sus frases, y lo que intuía que su hijo le quería decir con sus respuestas.
Éste fue el resultado de la reflexión de María:
Al día siguiente, María intentó ser consecuente con sus reflexiones y trató de hablar con Aitor, una vez más, con otro talante y de otra manera:
Con un hijo adolescente, cualquier expresión que suene mínimamente a reproche, un tono exigente o cualquier detalle, puede hacer que se cierre en banda. Ante todo, paciencia. El juego del acercamiento entre padres e hijos es un arte que requiere mucha práctica.