GRUPO EDUCATIVA - Robótica y Programación: 1/10/10 - 1/11/10

domingo, 31 de octubre de 2010

¿Se deben cambiar los paradigmas de la educación?

La respuesta nos la daremos cada uno de nosotros luego de ver este excelente video de Sir Ken Robinson que dura aproximadamente 11 minutos y medio, en el que ofrece interesantes reflexiones sobre el sistema de educación actual y porque hay que cambiarlo.

¿Día de la Canción Criolla o Halloween?

En el Perú, el 31 de octubre siempre entramos en el mismo dilema: ¿celebro "Halloween" o “El Día de la Canción Criolla”?. A continuación leerás una breve reseña de ambas celebraciones y sacarás tus propias conclusiones, respetando desde luego la posición que adoptes al respecto:
En el Día de la Canción Criolla los peruanos brindamos, jaraneamos y cantamos al compás de nuestra música criolla, ese género que dio vida a talentosas figuras de la música, entre ellas destaca el compositor Felipe Pinglo allá por la década del 20. Posteriormente, en los años 50, ésta corriente tomó fuerza con un nuevo legado de músicos y compositores tales como Augusto Polo Campos, Alicia Maguiña y principalmente la gran Chabuca Granda, quien nos dejó una prodigiosa creación musical.
Fue el Presidente Manuel Prado, allá por el año de 1944, quien ordenó que el 31 de octubre sea feriado para que todos los peruanos nos sintamos orgullosos de nuestra música. Cabe mencionar que en 1973 muere la exitosa cantante Lucha Reyes en esta misma fecha, por lo que el 31 se hace aún más popular entre la población.
El criollismo en la actualidad sigue ganando adeptos, hay mucha gente joven que disfruta de la peña y desborda su emoción cada vez que oye nuestras melodías, en nosotros está la labor de seguir difundiendo este maravilloso género musical peruano y no dejar que el olvido y el descuido acaben con algo que es parte de nuestra identidad nacional.
En cuanto a la fiesta del Halloween, podemos decir que es una celebración pagana que no tiene ninguna relación con la cultura peruana. ¿Dónde se origina? Pues viene de los Celtas, el 31 de octubre marca en su calendario el fin del verano y se creía que ese día las almas podían salir y ocupar cuerpos de seres vivientes para resucitar. De tal modo la gente contrarrestaba la llegada de los espíritus decorando sus casas de forma tenebrosa, por ejemplo colgaban en la entrada huesos o esqueletos y así las almas se asustaban y se iban. El comercio adoptó la fiesta del Halloween como una fecha de interés mundial y así se masificó en todos los países del mundo.
Ahora ya sabes la historia de ambas fechas… en ti está la decisión de celebrar una u otra, o ambas, o ¿ninguna?
Escrito por: Santiago Borja y Beto Serquén

sábado, 30 de octubre de 2010

La educación también es divertida

Un profesor de matemáticas de la Universidad de Biola juega una divertidísima broma a sus alumnos en April Fools (el equivalente anglosajón a nuestro Día de Los Inocentes, 28 de diciembre). Más allá de la broma despierta el interés por saber cómo lo hizo y mejor aún de seguro tendrá un lleno total en su próxima sesión. ¿Se atrevería usted, profesor de matemáticas, a este tipo de acciones para motivar y despertar mayor interés en sus clases?

viernes, 29 de octubre de 2010

11 excelentes sitios para crear y editar video online

Para la edición de video on line, veamos esta serie de web desde las cuales es posible crear y editar nuestros videos on line, directamente desde el navegador y sin tener que instalar nada (excepto alguna extensión para el navegador en algunos casos):
YouTube Video Editor: (fue presentado hace poco) edición de videos de youtube, remix y republicación. También existe Swap para cambiar el audio.
Pixorial.com: es posible exportar el resultado a Facebook y compatible con los formatos más conocidos; efectos básicos, recortar escenas, etc.
Jaycut.com: API y versión gratuita, permite exportar a Youtube y puede ser ejecutado desde teléfono móvil.
Virtualtoolbok: permite convertir entre varios formatos, agregar marcas de agua a videos, cortar, extraer audio, entre otras cosas. Dice Juan Diego Polo que es uno de los editores de vídeo online más avanzados que conoce :)
Moviemasher.com: mezclar vídeos y dar efectos
Vuvox.com: transformar fotos, textos, archivos de audio y vídeo, en animaciones
Animoto: vídeos musicales de forma automática usando imágenes.
Flixtime: permite crear videos a partir de fotos.
Dragontape: mezclar video de youtube en un simple timeline, Drag & Drop.
Studio Stupeflix: una servicio para crear presentaciones de fotos en formato de video al estilo Animoto
Picasa: Si bien nació como servicio para fotos, permite crear videos de fotos y música.

Seis claves para una buena integración de las TIC en los Centros Docentes

Videoconferencia realizada por el Dr. Pere Marqués durante las I Jornadas en línea sobre Conocimiento Libre y Educación CLED.2009.


Metas Educativas 2021 (Versión final)

La educación que queremos para la generación de los Bicentenarios
La presentación de este documento final de las Metas Educativas 2021, que aspiramos sea aprobado por la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará en el mes de diciembre de 2010 en Mar del Plata, Argentina, culmina la primera fase de apropiación del proyecto por parte de los gobiernos y la sociedad, e inicia la última y definitiva: el conjunto de acciones que de forma sostenida y equilibrada ha de conducir a que todos los países alcancen las metas que ellos mismos se han formulado. La creación este mismo año del Instituto de Evaluación y Seguimiento de las Metas Educativas 2021 completa el despliegue institucional del proyecto.
Nos encontramos, pues, con un proyecto ampliamente aceptado, que ha generado enormes ilusiones y expectativas entre aquellos países, gobiernos, grupos sociales y ciudadanos que creen en la capacidad transformadora de la educación y que consideran que estamos en la década decisiva para saldar la deuda histórica contraída con millones de personas. Es, sin duda, un tiempo de esperanza, pero también de responsabilidad y de compromiso para una comunidad iberoamericana en construcción desde los cimientos de la libertad, la igualdad y el desarrollo.
Les invitamos a descargar, leer y compartir este documento.

Enseñar a los niños a ahorrar e invertir dinero

Escrito por Juan Camilo Cano
Los niños nunca son demasiado jóvenes para aprender a ahorrar e invertir el dinero sabiamente. De hecho, hay muchas maneras para que los niños ahorren y aprendan a construir su camino a la prosperidad una vez que alcancen la edad adulta. Una de las maneras más populares para enseñar a ahorrar a tus hijos siempre ha sido darles una pequeña cuota de dinero. Los padres deben alentar a sus hijos a ahorrar parte de esta cuota, e incorporar en ellos la importancia de ahorrar dinero para una meta mayor. Dar el ejemplo también ayuda, ya que los niños tienden a imitar la forma en que sus padres actúan con el dinero.
Si esto no funciona, hay algunos trucos que pueden ser utilizados para enseñar a los niños como ahorrar dinero. Por ejemplo, algunos padres de familia abren una cuenta de ahorros para sus hijos, y los animan a poner dinero todos los meses. Cada vez que los niños hacen un depósito, los padres pueden hacerles un depósito igual de dinero a su cuenta. De esta manera, un niño que está ahorrando 10 dólares (USD) estaría en realidad recibiendo $ 20 USD en su cuenta. Esto por sí solo a menudo es un incentivo suficiente para que los niños aumenten sus ahorros.
Otras formas para que los niños se centren en ahorrar el dinero es ayudarles a hacer dinero, para que los niños puedan aprender la importancia del dinero duramente ganado. Esto se puede hacer "pagandoles" a ellos por hacer los quehaceres de la casa en lugar de proporcionarles una cuota como la anteriormente mencionada. O bien, animarlos a asumir tareas adicionales durante el verano, incluso un puesto de trabajo puede estar bien para los niños mayores.
Una de las mejores maneras para enseñar a los niños a ahorrar es la inversión. Los niños mayores de 12 son muy inteligentes, y pueden ser enseñados acerca de los corredores, las inversiones y la rentabilidad a largo plazo. Los tipos de fondos de inversión de renta variable son una buena opción, ya que son más fáciles de entender, y es una buena opción para darles a los niños consejos para realizar una inversión.
Hay muchas maneras para que los niños a aprendan ahorrar dinero, y en última instancia, lo que funcione para sus hijos, es la forma correcta. Lo importante es empezar desde temprano y alentar a los niños a ahorrar e invertir dinero de forma regular, para que puedan aprender el valor del ahorro y la inversión.

jueves, 28 de octubre de 2010

Hábitos de autonomía infantil

Los adultos deben respetar el ritmo de madurez de cada niño y asegurarles las condiciones adecuadas para que actúen de forma autónoma
¿Tu hijo come solo? ¿Se viste sin ayuda? ¿Ya le habéis quitado el pañal? En ocasiones, la adquisición de los hábitos de autonomía esenciales de los más pequeños se asemeja a una carrera competitiva entre los padres para comprobar qué niño es el más rápido. Sin embargo, los especialistas desaconsejan esta práctica. Para que el niño aprenda y desarrolle sus habilidades motoras de forma autónoma no hay que forzar y acelerar el ritmo, sino atender a su grado de madurez y proporcionarle los recursos idóneos para que regule por sí mismo sus actuaciones.
Por MARTA VÁZQUEZ-REINA
Adquirir el control del propio cuerpo es un proceso progresivo y complejo, que evoluciona desde los primeros actos reflejos e involuntarios del bebé, hasta la capacidad total para realizar las actividades de forma autónoma. Esta evolución, en la que el niño pasa de la dependencia de los adultos a la autonomía, no se desarrolla del mismo modo ni al mismo tiempo en todos los infantes, sino que depende en gran medida del ritmo de madurez particular de cada uno.
Sin embargo, algunos padres tienden a forzar y a apresurar este ritmo, una práctica que puede influir en toda la estructura de su personalidad futura. Así lo confirman los estudios e investigaciones llevados a cabo durante las últimas décadas por el Instituto Pikler, institución húngara de reputado prestigio, precursora de un enfoque pedagógico sobre la independencia y autonomía de los niños y con amplio reconocimiento en todo el mundo.
Respetar los ritmos
La pediatra Emmi Pikler, fundadora de esta institución, insistía en que no se deben "obstaculizar los movimientos libres del niño, ni esforzarse por apresurar o cambiar el curso normal de su desarrollo mediante intervenciones directas". Actos tan sencillos como poner a un bebé sentado o de pie, o llevarle de la mano al caminar, "pueden afectar a la confianza del niño en sus propias capacidades, en su eficacia y tener una repercusión importante sobre su comportamiento ulterior".
Esta actitud puede influir de forma destacada en niños con un ritmo de madurez más pausado que el promedio. "Se les hace ejercitar funciones en momentos en los que a ellos les falta ampliamente la maduración necesaria para éstas", afirma Pikler. Exigirles rendimientos que no concuerdan con lo que en realidad serían capaces de realizar por sí mismos puede "volver dependientes, inhábiles o torpes a niños sanos cuyo desarrollo es tan sólo un poco más lento", concluye la especialista.
Cómo facilitar la autonomía
Acercarle un objeto para que lo alcance antes, pincharle una y otra vez la comida en el tenedor o no dejar que pruebe a abrocharse un botón son algunas actitudes que, con el pretexto de ayuda, pueden trabar la autonomía del niño y afectar a su sentimiento de competencia, puesto que le privan de la posibilidad de ensayar y finalizar por sí mismo una acción iniciada.
Según la teoría de Pikler, en vez de actuar de forma directa, la función de los adultos en el paso de los niños a la autonomía es asegurarles las condiciones idóneas para que se ejerciten de manera autónoma. Colocar los objetos en lugares de fácil acceso para ellos, proporcionarles un tenedor sin púas punzantes para evitar accidentes o cambiar un botón por un cierre más sencillo, como un broche o velcro, son pautas adecuadas para aplicar este método.
Otro elemento clave para facilitar la adquisición de hábitos autónomos en los niños es la cotidianidad. Así lo apunta María Jesús Comellas, doctora en Psicología de la Universidad Autónoma de Barcelona en su obra 'Los hábitos de autonomía: proceso de adquisición'. "Si las conductas se llevan a cabo de forma esporádica, no desarrollarán las actitudes imprescindibles para su interiorización", señala esta especialista.
Comellas resalta también que en el camino hacia la autonomía, no debe haber presión ni exigencias del entorno, "la consolidación del aprendizaje de los hábitos no debe estar fomentado en ningún caso por estímulos externos (premios o castigos)". Lo correcto, según la autora, es "dar recursos de autocontrol para que sea el niño quien regule sus actuaciones de forma autónoma".
Consejos para padres
Una vez verificado que el niño cuenta con la madurez necesaria y la habilidad motora suficiente para comenzar a funcionar con autonomía en determinadas actividades cotidianas, los padres pueden iniciar el proceso de aprendizaje para crear un hábito y una rutina constante en sus actuaciones. Para llevarlo a cabo con éxito, los especialistas recomiendan algunas pautas:
Siempre y en todo lugar: si se quiere que el niño se vista o coma solo, hay que dejarle hacerlo todos los días y en todas las ocasiones, no vale "con papá sí y con mamá no" o "cuando tengo prisa te visto" o "te doy de comer yo".
Explicarle cómo se hace: es necesario detallar al niño los pasos que debe dar para realizar una acción. No se le puede decir "lávate el pelo" sin contarle antes que debe poner un poco de champú en el cabello, frotar y luego enjuagar. Se les puede enseñar determinados hábitos con un ejemplo.
Elogiarle y supervisar: los padres pueden supervisar el resultado de la acción del niño y corregirle si se equivoca, pero deben procurar que sea él mismo quien enmiende el error, si lo hay. Cuando la acción esté bien, hay que elogiarle por su resultado.

Fuente: http://www.consumer.es/

miércoles, 27 de octubre de 2010

Recursos didácticos de la web 2.0

http://www.unir.net/wikiweb20/
Aquí un excelente catálogo de recursos para el uso del profesorado, estructurado en una clasificación pedagógica y basada en experiencias de aula, dónde poder acceder a las herramientas de libre distribución de la Web 2.0
Además les dejamos una muy buena presentación en prezi sobre los conceptos básicos de la web 2.0. Realizada por Miguel Bernal.

martes, 26 de octubre de 2010

¿Tiene que ser rentable la educación?

El valor de la educación y el conocimiento
Con la crisis económica, ha habido un nuevo llamamiento a invertir en educación. El motivo está muy claro: la educación es rentable. Sin embargo, en épocas de confusión económica, tendemos a olvidarnos de los intereses y valores que no son monetarios. De modo que debemos preguntarnos: ¿tiene que ser rentable la educación desde el punto de vista económico? ¿O es el conocimiento en sí un valor?
Educar a nuestros hijos en física, química y otras ciencias es una inversión por adelantado en futuros avances tecnológicos. Dichas inversiones pueden acabar dando réditos económicos, pero además ofrecen unos beneficios no monetarios. Por ejemplo, en la protección ambiental: la educación, además de fomentar la sensibilidad hacia los problemas ambientales, puede estimular los conocimientos científicos y las aptitudes que hacen falta para resolver esos problemas. Por tanto, es conveniente despertar la sed de conocimientos en los jóvenes. Si, de niños, quieren saber qué función tiene el Sol, más tarde quizá se dediquen a la investigación científica sobre el uso de la energía solar.
Hemos llegado así a una primera respuesta a la pregunta sobre el valor de la educación y el conocimiento: es un medio para contribuir al progreso tecnológico y, por tanto, una forma de contribuir a resolver acuciantes problemas ambientales. Pero esta respuesta está incompleta. También buscamos el conocimiento por el conocimiento. No todas las investigaciones tienen que tener un resultado práctico. Y esta es una actitud que se ve, sobre todo, en los niños. Desean saber cómo calienta el Sol y cómo se genera la energía, pero ese interés por saber es independiente de la necesidad de soluciones técnicas a cualquier problema concreto como el calentamiento global.
¿Qué relación tiene este interés en el conocimiento con el valor del conocimiento? Sin duda, el conocimiento posee un valor instrumental para quienes lo adquieren; por ejemplo, contar con determinados conocimientos y determinadas aptitudes facilita las oportunidades de empleo. Pero, al margen de ese valor instrumental, ¿de qué forma mejora la vida directamente? Centrémonos en la perspectiva de quienes buscan el conocimiento, es decir, en la calidad de sus experiencias. ¿En qué consiste adquirir conocimientos? La atención y la concentración necesarias para adquirir conocimientos proporcionan experiencias valiosas. Los momentos concretos de aprendizaje pueden ser enormemente enriquecedores. Es estimulante ver cómo los pequeños detalles, los fragmentos de información y los conocimientos aislados forman de pronto un cuadro completo; de repente podemos explicar un fenómeno, aunque no por ello deje de ser asombroso. Estas experiencias son valiosas en sí mismas, al margen de su valor instrumental. Es decir, la búsqueda del conocimiento crea la posibilidad de un tiempo bien aprovechado.
Este punto de vista saca a la luz aspectos importantes de la educación en las artes. La apreciación estética, por ejemplo, explorar la profundidad de una obra de arte y admirar su dimensión, también va acompañada de experiencias valiosas. Ese es un motivo importante para fomentar la comprensión del arte y la música mediante la educación. A primera vista, parece que la educación estética es más difícil de justificar que la educación científica. Se pone más a menudo en tela de juicio y se cuestiona su valor. Incluso se recortan temporalmente materias como el arte y la música. Algunos defienden la educación estética explicando que la educación musical mejora las aptitudes matemáticas y, como estas son necesarias para futuros inventos técnicos, la educación artística queda justificada por su aportación al progreso técnico. Pero este no es más que un resultado marginal de esa educación. A lo que debemos prestar más atención es a las valiosas experiencias que permite la educación estética. Como hemos visto, incluso en la educación científica, debemos centrarnos en las experiencias valiosas que acompañan a la adquisición de conocimientos. No debemos quedarnos con el valor instrumental de ciertas aptitudes y ciertos conocimientos.
Conocer y comprender mejor nuestro mundo tiene unos beneficios no monetarios. Si solo prestamos atención al valor instrumental del conocimiento, un conocimiento que dé rendimientos económicos, pasamos por alto una faceta importante de lo que enriquece nuestra vida. La crisis económica debería empujarnos a una reflexión sobre los aspectos no monetarios de una buena vida. Una reflexión que nos ayudará a no perder de vista los aspectos no monetarios de la educación.

Kirsten Meyer es profesora de la Universidad Humboldt de Berlin.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

lunes, 25 de octubre de 2010

¿Qué hora es? Métodos de aprendizaje para los niños

Los niños pueden aprender la noción del tiempo con sencillos juegos y estrategias
Por MARTA VÁZQUEZ-REINA
Ayer, hoy, mañana... La mayoría de los niños tienen dificultad para aplicar estos sencillos conceptos de modo adecuado en su expresión verbal. Percibir de forma correcta cómo se desarrolla el tiempo es una tarea compleja para los más pequeños. Padres y docentes pueden ayudarles en el proceso de adquisición de las nociones temporales con distintos ejercicios, juegos y estrategias que trabajan la reconstrucción secuencial y cronológica del tiempo.
La noción y organización temporal son conceptos difíciles de asimilar por los niños. Según los especialistas, adquirir una visión clara del tiempo es un proceso lento y paulatino que abarca desde las primeras interpretaciones de día-noche, antes-después, ayer-hoy-mañana, hasta la perfecta discriminación de la dimensión de temporalidad, con conceptos más complejos como los días de la semana, los meses, los años y, por último, las horas.
Las investigaciones apuntan a que en el proceso de adquisición de la percepción de temporalidad participan dos componentes: el orden, que es la forma de entender la distribución y sucesión de los hechos y cambios que ocurren, y la duración, que constituye el aprendizaje del tiempo físico con sus medidas (días, semanas, meses, años, horas, etc.). Según este esquema, Enrique Rivera y Carmen Trigueros, de la Facultad de Educación de la Universidad de Granada, en la publicación 'Educación Física de Base', estructuran la evolución de la temporalidad en los niños en las siguientes etapas:
De 0 a 2 años: la percepción temporal se asocia a las necesidades biológicas. El niño adquiere conciencia de las nociones básicas de mañana, tarde o noche en función de sus tiempos de sueño o alimentación.
De 2 a 6 años: el niño comienza a entender las nociones de velocidad (lentas, rápidas) e inicia la clasificación de acontecimientos en orden de sucesión.
A partir de esta edad (5-6 años), una vez adquiridas las competencias básicas de "orden" temporal, se debe empezar a trabajar sobre la "duración" para que el niño aprenda las unidades convencionales de tiempo.
Las primeras discriminaciones
El primer aspecto que se debe trabajar con los niños en la etapa de educación infantil es la discriminación de conceptos temporales. Padres y docentes pueden recurrir a distintas actividades sencillas y entretenidas para reforzar estas nociones en los más pequeños:
Partes del día: para enseñarles a diferenciar estos conceptos, es útil mostrarles algunos de los elementos distintivos de cada una de estas etapas de la jornada, como el sol de día o la luna y las estrellas de noche, observar una puesta de sol o estar atento a qué hora sale la luna son actividades que le ayudarán a comprenderlo mejor. Otro modo de trabajar estos conceptos se asienta en la asociación de las actividades generales que se realizan (día-vestirse-colegio, mediodía-almuerzo, tarde-merienda-juego, noche-pijama-cena-dormir).
Antes-ahora-después: enseñarles un álbum de fotos donde observen cómo eran antes y cómo son ahora, proponerles que cuenten cosas que se deben hacer antes o después de una actividad (lavarse las manos-comer, ponerse los patines-patinar, levantarse-vestirse) o contarles un cuento al revés y pedirles que lo ordenen son algunas actividades y juegos idóneos para incidir sobre estos conceptos.
Ayer-hoy-mañana: reforzar estos conceptos es fácil con un sencillo juego. Sobre una cartulina dividida en tres partes (ayer-hoy-mañana) se pide al niño que dibuje o escriba cada día sus actividades en cada periodo para que se fije en la correlación que hay entre los tres. Señalar y marcar acciones en los días de un calendario o preguntarle de forma sistemática qué ha hecho hoy o qué hizo ayer son otras oportunidades para trabajar la temporalidad.
Unidades de tiempo
Una vez asimilado el sentido de orden del tiempo, el niño puede empezar a aprender las unidades temporales: días de la semana, meses, años, estaciones y horas. Excepto estas últimas, el resto de conceptos son fáciles de trabajar con recursos didácticos sencillos, como canciones, dibujos o representaciones visuales, que ayudan a memorizar y ordenar estas unidades de tiempo en la mente de los más pequeños. Trabajar con un calendario y anotar fechas significativas (cumpleaños, vacaciones, etc.), clasificar las actividades que se hacen cada día de la semana o estudiar los fenómenos atmosféricos de cada estación, son algunas de las propuestas más utilizadas.
El aprendizaje de las horas y los conceptos adyacentes (minutos, segundos, cuartos, medias) es, sin embargo, un proceso que requiere mayor atención y trabajo, tanto por parte de los aprendices, como de quienes les enseñan. Para hacer más fácil esta tarea, se puede hacer uso de algunos de los recursos y aplicaciones interactivas que están disponibles en Internet para reforzar las nociones temporales:

domingo, 24 de octubre de 2010

Taller de Robótica Escolar en Arequipa

Con éxito continúa realizándose los talleres de Robótica para Niños en edad escolar, organizado por el “GRUPO EDUCATIVA” que dirige el profesor y especialista Mg. Walter Raúl Carpio Zeballos en la ciudad de Arequipa – Perú. Estos talleres tienen como objetivo principal introducir a los niños y niñas de forma divertida y participativa en el fascinante mundo de la robótica utilizando para ello equipos de robótica LEGO (WeDo y MINDSTORMS NXT 2.0). Además se busca acercar a los niños a la ciencia y tecnología a través de la robótica, un área que está en pleno desarrollo, en la que confluyen otras áreas de conocimiento como matemáticas, física, ingeniería, electrónica, mecánica y computación.
“Aceptamos el reto de formar un ‘semillero’ en la ciudad de Arequipa que muy pronto participará activamente en torneos y campeonatos del ámbito local, nacional e internacional”.
Extendemos la invitación a todos los escolares de la ciudad de Arequipa y el sur del Perú a inscribirse y pertenecer a nuestro Club. Asimismo los invitamos a inscribirse con anticipación a nuestros cursos y talleres RE-CREATIVOS de vacaciones de fin de año.

Condiciones ambientales en la escuela

Factores como la iluminación, la temperatura o el nivel de ruido en las aulas pueden afectar al rendimiento académico de los alumnos
Por MARTA VÁZQUEZ-REINA
Del mismo modo que las empresas velan porque sus trabajadores desarrollen su actividad en un entorno adaptado a sus características y necesidades para que no influya en la productividad, los centros educativos deben evaluar y acomodar los espacios escolares para que, tanto los docentes como los alumnos, puedan llevar a cabo la actividad académica en óptimas condiciones. Obtener el mayor rendimiento posible de la luz natural, no exponerse de forma continuada a niveles elevados de ruido o evitar cambios bruscos de temperatura son algunas pautas que los especialistas en ergonomía escolar recomiendan aplicar en las aulas.
Los espacios escolares influyen sobre los resultados académicos de los alumnos. Así lo confirman distintas investigaciones realizadas en torno al impacto que las condiciones ambientales y ergonómicas de los centros educativos tienen en el rendimiento de los estudiantes y en la labor de los docentes. El profesor de la Universidad de Durham (Reino Unido) Steve Higgins, en su revisión literaria 'El impacto de los ambientes educativos', subraya una evidencia clara de que "ambientes de aprendizaje extremadamente pobres tienen un efecto negativo en los estudiantes y el personal docente", así como que, al mejorarlo, "se obtienen beneficios significativos".

sábado, 23 de octubre de 2010

Retos de la Educación en la Era Digital

Por: ARTEMI RALLO
Cada vez con mayor frecuencia se suceden informaciones en las que los protagonistas son los menores e Internet. A finales de 2009, investigadores de la Universidad de Navarra concluyeron que el 88% de los menores entre 10 y 18 años son usuarios de Internet y hasta un 71% de los niños de seis a nueve podrían también serlo. En 2010, el informe "Generación 2.0" ha elevado esta cifra al 93 % para edades comprendidas entre los dos y los dieciocho años. Lo más preocupante de estos datos no radica en la condición de internautas de menores, que son nativos digitales, sino en el hecho de que el primer contacto con este medio se realiza a través de amigos, con desconocimiento de padres o educadores y, lo que es más grave, con ignorancia de las consecuencias sobre la propia identidad digital. Si a ello añadimos que mayoritariamente se usan servicios como las redes sociales y que casi un 7% de los menores acepta como amigos a desconocidos, el escenario que se dibuja es realmente preocupante.
No se trata de demonizar a Internet. La red de redes ha transformado profundamente la sociedad en la que vivimos. Es indiscutible que, gracias a los recursos disponibles en Internet, la circulación de información, ideas y conocimientos enriquece nuestra sociedad y el potencial educativo, formativo y socializador del medio es incuestionable. Pero hay que tener presente que Internet no solo ofrece oportunidades, también tiene riesgos que hay que saber evitar.
Sin embargo, este fenómeno se desarrolla en una sociedad que carece de cultura digital. Una gran parte de la población, incluidos muchos de los usuarios habituales de Internet son analfabetos funcionales, respecto del funcionamiento real de los servicios de la Red.
En primer lugar, se aprecia una absoluta falta de cultura sobre control de la información personal. Los usuarios tienden a pensar que en Internet todo es gratis y a aceptar sin dudar cuantas condiciones les impone el proveedor de servicios. Con esta actitud el usuario desprecia absolutamente el valor que para él posee su información personal y suele configurar sus espacios de Internet permitiendo un acceso abierto. Paradójicamente, mientras en el mundo físico exigimos cada vez mayores medidas de seguridad, en Internet no le concedemos ningún valor. Esta situación se agrava en el caso de los menores que, por naturaleza, adoptan una actitud confiada y curiosa ante todo lo que les rodea y tienden a compartir información sensible sin filtro alguno.
A esta carencia se une la falta de conciencia del respeto que se debe a los otros, al resto de personas con las que nos relacionamos. Así, por ejemplo, se publican, cuelgan, etiquetan y comentan fotografías de otras personas sin su consentimiento y sin su conocimiento. No importa si son o no adecuadas, no importa si pueden afectar a la imagen pública o a las oportunidades laborales futuras del menor o adolescente. Basta con que sean "divertidas".
En un contexto así, no se es consciente de que el acceso a datos personales constituye, en muchas ocasiones, el primer paso de una cadena que puede conducir a graves violaciones de la intimidad y de la integridad psíquica, e incluso física, del menor.
El Derecho ofrece respuestas ante estos fenómenos tanto en el ámbito de la protección de datos personales como en el de la legislación relativa a la protección del menor. A través de las Agencias de Protección de Datos se constatan, día a día, graves carencias en nuestra sociedad. Las Agencias de Protección de Datos españolas han desarrollado una intensa actividad en su ámbito de competencia. Se ha tratado de fomentar la conciencia social mediante la elaboración de guías prácticas y de producciones multimedia, impulsando estudios, proporcionando documentación en entornos educativos e incluso a través de planes de voluntariado. Cuando ha procedido se han aplicado los mecanismos de sanción que la legislación ofrece. Asimismo, en los últimos años se ha señalado la importancia del fenómeno ante los órganos legislativos y las autoridades educativas.
También la sociedad civil ha participado intensamente en esta reivindicación de la privacidad y la seguridad de los menores y, afortunadamente, comienza a apreciarse el nacimiento de una cierta inquietud en nuestra sociedad. En particular, hemos asistido en los últimos meses, a movimientos de los usuarios de las redes sociales reivindicando su privacidad.
No obstante, todas estas iniciativas resultan manifiestamente insuficientes. Ha llegado el momento del compromiso, no se trata de prohibir, ni de generar miedo y desconfianza, se trata de educar y de enseñar desde el sistema educativo. La cultura de la privacidad y de la seguridad en Internet debe ser promovida desde la educación primaria, al menos desde los nueve años de edad, mediante la inclusión en los planes de estudio de elementos de protección de datos y la creación de herramientas educativas ad hoc, en las que se aprenda a comunicarse con seguridad e independencia. Para ello, las autoridades educativas deben abordar el reto de formar a los profesores a través de planes de formación continuada. Las universidades no pueden formar psicólogos, pedagogos o maestros sin competencias básicas en este ámbito. En todos los niveles debe superarse la idea de la enseñanza de informática entendida como manejo de un ordenador y de distintos programas para integrar en los currículos académicos módulos con un contenido estructurado y comprensivo de todos los aspectos básicos de protección de datos y de seguridad.
Internet, como la seguridad vial o la salud, forma parte la vida cotidiana de nuestros menores. Ha llegado pues el momento de formar en una cultura de uso positivo de Internet que debe comenzar por aprender cómo controlar nuestra privacidad en la Red. Es por ello que, ante la incorporación a las aulas en estas fechas de millones de alumnos en nuestro país, resulta necesario poner de manifiesto que esta materia ineludiblemente debe incorporarse a los planes de estudio, incluyendo un aprendizaje que ponga en valor el uso de la información personal.
En esta línea ya están trabajando las autoridades educativas de países como Alemania para impartir una asignatura sobre privacidad en la que se enseñe a los jóvenes cómo manejar su identidad digital en la red. También habrá que abordar la formación de padres, madres y personas adultas. No olvidemos que está en juego la seguridad de nuestros hijos.
Artemi Rallo es el director de la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos). También firman el artículo Esther Mitjans, directora de la APDCAT( Agencia Catalana de Protección de Datos); Iñaki Vicuña, director de la AVPD (Agencia Vasca de Protección de Datos); y Santiago Abascal, director de la APDCM (Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid).

viernes, 22 de octubre de 2010

Aprender a nadar desde los 4 años y a cualquier edad

El ser humano no nada instintivamente. La habilidad para sostenerse y avanzar en el agua ha de ser aprendida. Este conocimiento se creía innecesario en el mundo occidental hasta bien entrado el siglo XX, incluso en sectores tan hidrodependientes como los pescadores. Pero hoy, aprender a nadar se ha convertido en una prioridad. La proliferación de piscinas y la elección de zonas costeras, ríos o pantanos como destinos mayoritarios en el ocio estival nos obliga a todos, desde niños a adultos, a adquirir conocimientos para familiarizarnos y sentirnos seguros en el agua. Además, las estadísticas revelan que si bien el número de personas que no saben nadar ha disminuido en las dos últimas décadas -sobre todo en las franjas de menor edad-, todavía es elevado el número de hombres y mujeres que han renunciado a sentirse cómodos dando unas brazadas. Y es que aprender a nadar no es sólo una opción de disfrute: el ahogamiento ocupa el séptimo lugar entre las causas de accidentes infantiles, y en la escala de accidentes mortales globales, los ocurridos en el agua ocupan el segundo puesto, sólo después de los accidentes de tráfico.
Aprender siendo adulto
Cuanto antes se aprenda a nadar más fácil resulta, pero a cualquier edad es viable lograrlo. Conviene que sea un experto quien inicie a la persona adulta, pues así se asegura un aprendizaje consolidado. Si quien aprende es joven y no ha sufrido ningún accidente que le provoque más temor al agua que el lógico respeto, puede enseñarle un amigo o familiar, pero a la menor dificultad será el momento de acudir a una de las múltiples escuelas especializadas. Con diez sesiones bien diseñadas es posible aprender a nadar, aunque las lecciones consisten, más que en avanzar sobre el agua, en aprender a flotar y a respirar.
•Vencer el temor al agua. El principal obstáculo para aprender a nadar es el miedo al agua y la inseguridad derivada de estar en un medio diferente, lo que genera tensión e impide a los músculos actuar correctamente. A esto se le añade que se acelera la respiración y aparece la sensación de ahogo. Por lo tanto, antes de nada, hay que romper el tópico de que se flota de forma espontánea: no es cierto. La persona que está aprendiendo a nadar debe estar vigilada para no sentirse indefensa, aunque esto no significa que su monitor haya de sostenerle en el agua. Es más, las diferentes escuelas coinciden en que las instrucciones se dan desde fuera.
•Aspirar fuera del agua, expulsar aire sumergido. Una vez se ha conseguido perder el miedo al agua, se debe aprender a respirar, tomando el aire por la boca y exhalándolo por la boca y la nariz bajo el agua. Lo mejor es seguir una tabla establecida: situarse de pie, sujetándose al bordillo de la piscina, tomar aire y flexionar las piernas para meter la cabeza dentro del agua, donde se expulsa el aire, para después sacar la cabeza y tomar aire de nuevo.
•La flotación. Perdido el miedo y comprobado que se puede controlar la respiración, es momento de aprender a flotar. Una vez más hay que romper el mito: es imprescindible tener los brazos sumergidos, todo lo contrario de lo que inspira la recurrida imagen de auxilio que levanta los brazos a fin de lograr flotar. Al principio hay que estar situado en una zona donde el agua no cubra y practicar el flote boca abajo, boca arriba y sumergido.
•... y a nadar. Cuando no hay miedo, se respira y se flota adecuadamente, es el momento de aprender los movimientos de brazos y piernas para avanzar en el agua. Se puede ayudar de colchonetas o corchos que aseguren el paso. Lograr un estilo es materia de otro momento, de lo que se trata inicialmente es de sentirse a gusto dando brazadas, coordinando el movimiento de brazos y piernas. Una cuestión importante, más allá del ejercicio lúdico, es aprender a zambullirse, sobre todo para subir a la superficie y comenzar a nadar. Aprender a nadar es, pues, fácil, y si se quiere que hijos e hijas también lo logren, conviene que sus padres y madres sepan hacerlo.
En los niños, a partir de los 4 años
Aunque es recomendable familiarizar a los niños y niñas con el medio acuático desde que nacen, antes de los cuatro años son demasiado pequeños para desarrollar autonomía en el agua y adquirir los movimientos de la natación. Por eso, los pediatras animan a iniciar el aprendizaje desde bebés, pero teniendo muy presente que los programas de natación no garantizan la autonomía del niño, y hasta que no sean adolescentes, siempre que se bañen debe existir la supervisión de un adulto.
Para que el proceso de iniciación no resulte traumático y sí lo más fructífero posible, es muy importante presentar el agua como un elemento lúdico y natural desde los primeros baños en casa. Aunque cueste, se invita a que los padres y madres a que no utilicen una esponja para limpiar la cara de sus pequeños, es mejor que introduzcan su cabeza bajo el agua. Esto contribuye a que el pequeño no perciba la sensación de no respirar bajo el agua como algo ajeno y que provoca miedo.
•Una buena escuela
En algunos países europeos la enseñanza de natación está reglada, forma parte de sistema curricular. En nuestro país, aunque cada vez es más frecuente que sea una materia impartida el centro escolar, no es lo habitual todavía, por lo tanto, en muchas ocasiones son los padres y madres quienes acuden a una escuela especializada. En ella deberán exigir personal cualificado para trabajar con niños; una temperatura de 33 grados, tanto fuera como dentro del agua; condiciones suficientes de higiene y niveles de cloro menores (el agua para bebés debe tener entre el 0,5 y el 0,6%, frente al 1% que tolera el adulto). Hasta los 3 años, se recomienda un monitor por cada dos niños y a partir de los 4 años cada monitor se puede hacer cargo de 3 niños.
•Enseñanza
El primer propósito es que los niños se sientan a gusto en el agua. Igual que sucede con los adultos, habrán de aprender a manejarse en el medio sin esfuerzo, con la dificultad añadida de que no hacen pie, pero la ventaja de que son menos temerosos y tienen más habilidad. Muy poco a poco se motiva el equilibrio, tanto horizontal como vertical, esto es, la flotación, tan difícil para los mayores, pero muy sencilla para ellos, por lo que enseguida las piernas se vuelven principales protagonistas, y les ayudarán a avanzar al estilo 'perrito'. Cuando eso se controle es el momento de introducir el movimiento de brazos. Una cuestión clave en el aprendizaje del niño es ayudarle a orientarse. Sentirse perdidos y no encontrar la escalera les provoca más miedo que el propio agua. Y en todo el proceso de este aprendizaje hay que evitar precisamente eso: que se coja miedo al agua.

jueves, 21 de octubre de 2010

Para que tus niños lean

En un mundo ideal todos quisiéramos que nuestros hijos leyeran ya que es importante por muchos motivos diferentes. Leer no solo incrementa la cultura personal sino que despierta la creatividad y abre la mente a la fantasía y a mundos imaginarios, trae posibilidades de nuevos intereses, desarrolla el lenguaje oral y la escritura.
Venimos de otros mundos
Quisiéramos que nuestros hijos leyeran mucho porque nosotros leíamos y conocemos el placer de soñar con un libro en las manos. Pero es cierto que hoy día todo ha cambiado debido a la competencia de tantos medios electrónicos. Se ha cambiado la vieja enciclopedia de veinte tomos (a la que se consultaba primero por el índice para buscar luego el dato en la hoja adecuada) por la consulta instantánea en Google, Wikipedia y mucho, mucho más.
Los medios audiovisuales, salvo en el caso de documentales o programas especialmente diseñados con un enfoque cultural, tienen un lenguaje muy limitado. Como la vida en general se desarrolla en lenguaje coloquial es indispensable leer para descubrir e incorporar términos desconocidos y enriquecer el lenguaje.
Leer, además de mejorar la capacidad de expresión, amplía el pensamiento porque incorpora conocimientos distintos de los habituales; aumenta la riqueza intelectual porque se descubren autores, obras y estilos; ensancha los horizontes porque permite conocer países y costumbres diferentes, experimentos científicos o inventos desconocidos. También aumenta la concentración y la memoria. Todas las lecturas dejan huellas y siempre cambian algo dentro de uno; como si fuera poco todo esto, ayudan a relajarse, a distraerse y a evadirse de situaciones tristes o difíciles.
Mientras no sepamos si los medios electrónicos harán su parte en esto, para interesar a los niños hasta el elemento más inesperado sirve para practicar y para estimular la curiosidad: los carteles de la calle, las publicidades de las revistas, leer la etiqueta de una salsa o la descripción del contenido de una caja de cereales en la mesa pueden ser primeros pasos.
Pasos positivos para que tu niño lea (http://www.encuentos.com/)
  • Dale libros ilustrados y resistentes desde muy pequeño.
  • Léele cuentos como rutina antes de ir a dormir desde que pueda comprender lo básico de los cuentos y ayúdalo a hojear los libros contigo.
  • Hazlo participar con preguntas o repitiendo palabras o sonidos.
  • Acostúmbralo con rimas y canciones al ritmo de la poesía y a jugar con palabras.
  • Déjale libros a mano para tentarlo a abrirlos y mirarlos.
  • No le leas o le des lecturas demasiado adelantadas o difíciles para su nivel o su edad para no descorazonarlo.
  • Repite la lectura del mismo cuento tantas veces como te lo pida. No hay madre que no haya leído Caperucita Roja mil veces.
  • Déjalo elegir los libros respetando sus intereses y gustos. Si sólo lee historietas durante un tiempo está bien igual porque creará el hábito.
  • Regálale libros y revistas con frecuencia.
  • Comenta las lecturas con él e incítalo a comentar con los demás.
  • Apenas sea lo suficientemente grande llévalo a conocer la biblioteca del barrio y a recorrer librerías para comprar libros.
  • Estimula actividades que exijan lectura: recetas para cocinar, instrucciones para los juegos, etc.
  • Lee delante de él. Si te gusta leer, si te ve leyendo, si en tu casa hay libros por todas partes te resultará fácil porque los niños aprenden imitando.
 ¿Leen tus niños?

miércoles, 20 de octubre de 2010

La realidad del sistema educativo chileno: carencias y debilidades

Título: TODOS ÍBAMOS A “SER” ALGUIEN
País: Chile
Duración: 00:47:00
Director: Dino Pancani e Gianco Ragliante

Descubre la realidad educativa en 9 regiones de Chile a través de una interesante investigación en terreno.
Recurso audiovisual que muestra el sistema educacional chileno desde un punto de vista testimonial. Hablan alumnos, apoderados, docentes y autoridades, poniendo en tela de juicio las carencias y debilidades de la educación en el país, mediante opiniones transparentes y sensibilizadoras.
O documentário investiga a realidade do sistema educacional chileno em nove regiões do país através de um interessante trabalho de campo. Alunos, professores, diretores, coordenadores e autoridades se pronunciam exteriorizando as carências e debilidades da educação no país, através de opiniões transparentes e sensibilizadoras.

martes, 19 de octubre de 2010

La Educación en Valores ¿qué es a fin de cuentas?

Por: Luis Miguel Saravia
Educador en Ciencias Sociales.
Consultor en Cooperación Internacional
“Debe educarse en valores”, pareciera ser la tabla de salvación para los desajustes que existen en nuestra sociedad frente al desconcertante impulso juvenil exigente y que nadie comprende, sino condena, reprime.
Este estribillo lo venimos escuchando con frecuencia en esta campaña electoral cuando se trata de seguridad ciudadana y específicamente cuando se aborda el tema de las pandillas, las barras bravas, de bandas de jóvenes cuyas costumbres y manera de comportarse no respeta ni persona, ni propiedad, ni reglas mínimas de comportarse en sociedad.
Planteado e identificado el problema los candidatos recurren a la gastada frase “hay que educar en valores”, como quien le sopla la pluma a la familia, a la escuela, a la sociedad. Nadie la asume como responsabilidad propia, del colectivo, de todos.
La realidad nos está enviando el mensaje de lo poco que se viene haciendo en la educación en valores, por ello percibimos cómo los alumnos y jóvenes vienen apreciando lo negativo, creando éticas individualistas que responden al beneficio personal y no valora el beneficio colectivo, del otro. Por ello surgen las bandas de jóvenes y adolescentes que han creado antivalores como norma y la sociedad responde con autoritarismo, con represión y condena, sin abordar el por qué de la carencia que crea actitudes positivas.
Por ser una tarea de todos, debe partirse de la creación de condiciones para incidir en la formación cívica, ciudadana, donde se obtenga una educación de la responsabilidad consigo mismo y con el entorno, con el otro. Es decir vivir en una convivencia armónica entre los individuos fundamentados en el reconocimiento y el respeto de las diferencias. Sólo partiendo de esta concepción esta demanda dejará de ser un estribillo repetitivo sin resultados y se transformará en una realidad.
Pero nadie cosecha lo que no siembra. Ahora exigimos a la escuela aquello que no se ha podido cultivar desde la célula familiar y además porque la política educativa que se nos oferta está centrada en el aprendizaje, el conocimiento para la competitividad, dejando de lado la atención al desarrollo personal.
Se ha reducido lo educativo a consignas a cumplir antes de analizarlas y hacerlas carne en la vivencia de la persona. Es importante que desde los primeros años de la escuela los alumnos desarrollen una actitud reflexiva sobre lo que piensan y sienten acerca de sí mismos y de los otros. Es necesario e importante que conozcan sus derechos, tengan claro su valor, identifiquen cuáles son sus prejuicios, acepten las diferencias y asuman actitudes de mediación en situaciones conflictivas.
El valor debe ser construido, descubierto y transmitido. Por ello se ha planteado el debate desde la academia pues para muchos el valor sólo existe cuando se percibe, es decir que si yo no lo veo no existe, mientras otros defienden la objetividad del mismo. El debate consiste en poder clarificar si el valor existe solo cuando pasa por la percepción (subjetividad) o si existe independientemente de ello (objetividad). Para valorar debe partirse de los hechos, de la realidad en la que nos desenvolvemos y en el caso de los maestros entender que los hechos con los que trabajamos están vinculados al acto educativo y su escenario preferencial es la escuela y sus componentes: padres, alumnos y maestros.
En esta perspectiva si bien la escuela tiene la responsabilidad de enseñar a aprender, y de manera fundamental colaborar en la construcción de un marco axiológico que vincule el conocimiento y su aplicación a un mundo de valores, ¿cuál es el compromiso de la sociedad y sus instituciones?. ¿Desde cuándo el consumismo, la inhibición o la idealización del éxito personal, fueron reemplazando el tiempo y el espacio para la comunicación, el diálogo, el respecto y valoración del otro?
El valor debe constituirse como un eje transversal del proceso educativo, que genere estrategias viables de manera que la construcción de los mismos no sea una imposición, sino un descubrimiento y una fundamentación fruto de una interacción con la realidad. Así se van descubriendo cualidades, creencias, principios y normas.
¿Y qué hacemos para “sembrar valores” como recomiendan algunos? Desde la escuela muy poco y desde la sociedad menos. Sin embargo esto no justifica que la escuela sea ella una promotora de valores, sino que además debe involucrarse en la búsqueda de metodologías que permitan el desarrollo de valores que los maestros consideran buenos y se vayan construyendo junto con los estudiantes de manera que se conviertan en permanentes.
No se trata de dar conocimientos, estar atentos a los aprendizajes y a lo que el mercado demande, sino tener como referente también a la comunidad de personas. La escuela si sólo se preocupa de la calidad y dota a los alumnos sólo de herramientas científicas, podrá obtener excelentes y versados técnicos, pero no se tendrá la seguridad de haber desarrollado un humanismo capaz de reconocer al otro como su semejante. Urge por ello que con igual empeño no sólo el Ministerio de Educación y las instituciones educativas asuman un papel orientador en la construcción y descubrimiento de valores, sino también la comunidad y sus instituciones.
A la escuela se le reclama y se le encara la falta de formación en valores y con ello la sociedad y los padres de familia se “lava las manos”. Pero la dimensión del problema no se agota “soplándole la pluma de la responsabilidad a una institución de educar para la captación de valores. Sin embargo desde la sociedad y la familia se evaden responsabilidades, tal vez para un adulto irrelevantes, pero centrales para la formación de la persona.
¿Dónde se empieza a conocer y valorar la honestidad, la lealtad, la solidaridad, la justicia, el reconocimiento del otro, el respeto, la tolerancia? En la familia y la sociedad. A la escuela le corresponde contextualizar estos y otros valores para que no queden como figuras ideales o imaginables sino como concreciones de la vida cotidiana donde cada valor formado es expresado en actitudes, convicciones, en reacciones como respuestas a acciones cultivadas de manera predeterminada. Por ello el niño y adolescente actúa de tal o cual manera ante situaciones porque tiene actitudes conformadas que responden a valores que se han construido, descubierto y apreciado.
El tema de educación en valores no es fácil. Sin embargo qué fácil es exigirle a la escuela que forme en valores cuando los cimientos no están bien construidos. Qué fácil es proclamar que con una educación premilitar solucionaría los problemas sociales que afectan a la juventud. Qué difícil es ser padre de familia responsable y que pueda en el desarrollo de su función de padre tener un norte, que de la prioridad a la formación en valores dentro de las prioridades que tiene entre manos. Qué difícil es mostrar que los valores son posibles si existe una acción coherente entre la escuela y la comunidad.
Fernando Cardenal reflexionaba sobre el tema que “Los seres humanos son capaces de moverse por valores, por objetivos nobles, importantes; tienen una gran capacidad para todo lo grande y hermoso que pueda concebirse. Lo que tenemos que hacer nosotros en la educación es desarrollar esa capacidad. No echarle la culpa al joven, sino contagiarlo”. También añade: “Para educar en valores es importante también que el Centro Educativo sea matriz de donde surja la nueva Sociedad; lugar de búsqueda, de ensayo y de discusión de los nuevos valores. Hay que crear en todos los niveles formas nuevas de relaciones sociales. Debemos ser conscientes de que aún sin pretenderlo, legitimamos valores que se viven fuera del Centro Educativo y tal vez nuestro papel propio sería más bien denunciarlos. Debe intervenir toda la institución; desde cada uno de los currículum; con todos los profesores, pues todos transmiten consciente o inconscientemente valores o anti-valores. Es importante involucrar al mayor número de profesores.” (Fernando Cardenal – ex Ministro de Educación de Nicaragua: La educación en valores: fundamento ético para una nueva sociedad. En foro Iberoamericano).
La campaña electoral ha terminado y nos quedan pocas enseñanzas en lo que respecta a educación en valores. Ha existido mucha intolerancia, poca honestidad y transparencia. ¿Dónde quedaron los valores cívicos? Se ha visto no sólo a candidatos enfrascarse en insultos y no en propuestas, en competir por que se escuchen y decidan los planes y soluciones para la ciudad. Pero algunos han preferido canibalizar al contrincante antes que presentar una propuesta interesante para el servicio de la comunidad.
Ojalá no se siga exigiendo sólo a la escuela más de lo que la ciudadanía y sus líderes no son capaces de hacer. La reflexión de educación en valores sin duda no se agota, pues existen muchas maneras de abordar el tema desde la diversidad. Es necesario, por ejemplo, aún trabajar el tema de educación en valores desde las costumbres, la historia desde los diversos grupos que se interrelacionan día a día en nuestras aulas. A la democracia le queda un largo camino por recorrer y asumir en donde se articulen de manera coherente responsabilidades y derechos.

lunes, 18 de octubre de 2010

Por qué los finlandeses educan mejor

Los datos que arrojan los estudios comparativos internacionales en torno a la educación (PISA, Eurydice) colocan a los alumnos finlandeses entre los más preparados del mundo.
Por Marta Vásquez Reina
Si imaginamos un país donde los niños empiezan la escuela un año más tarde que en España, tienen cerca de un 23% menos de horas de clase, y los profesores se concentran en educar y enseñar a sus alumnos más que prepararlos para rendir en los exámenes, tenderemos a pensar que estos niños obtendrían peores resultados que los españoles en un examen internacional. ¿Por qué entonces Finlandia es el país que lidera las evaluaciones educativas internacionales?
Las estadísticas
En el informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos), en el que participan 275.000 estudiantes de 15 años de 41 países, los estudiantes finlandeses ocuparon en sus dos ediciones, 2000 y 2003, el primer puesto en habilidad lectora, comprensión de la escritura y cultura matemática y se colocaron entre los cuatro primeros en otras materias. ¿Qué tiene Finlandia que no tengan los demás países? Según los datos de EUROSTAT (Oficina de Estadística de la Unión Europea) es cierto que el gasto público en educación en relación con el PIB es más alto en Finlandia (6,51%) que la media europea (5,21%), pero Dinamarca (8,28%) y Suecia (7,47%) lo superan y no obtienen los mismos resultados. Por otra parte, el gasto por alumno en este mismo nivel está muy por debajo de algunos países como Luxemburgo, Estados Unidos o Italia que ocupan los últimos puestos en PISA. Por lo tanto la clave no es una cuestión únicamente monetaria.
El mismo informe PISA proporciona algunas pistas sobre las razones de estos resultados en algunas de sus conclusiones más importantes: los países que cuentan con mayor grado de autonomía en sus centros y gran equidad entre sus colegios son los que obtienen mejores resultados, y Finlandia se sitúa en los primeros puestos respecto a estas dos variables.
Aún así, esta no es la única explicación. La hipótesis central a la que apuntan los especialistas en materia educativa para explicar el excelente rendimiento de los alumnos finlandeses es el alto grado formación del profesorado de educación primaria y secundaria, pero sin olvidar que los sistemas educativos son el resultado de la suma de tres factores que se interrelacionan: el familiar, el sociocultural y el escolar. En el caso finlandés estos factores se coordinan y potencian unos a otros dando lugar a los notorios resultados académicos de sus estudiantes.
El factor familiar, sociocultural y escolar
Finlandia es un país pequeño, con una sociedad democrática que destaca por sus altos índices de igualdad social y equidad, en parte gracias a las fuertes prestaciones económicas y las ayudas oficiales para las familias que ofrece el Estado finlandés. Si tenemos en cuenta que en las dos evaluaciones de PISA el factor más determinante de los resultados de los alumnos, que correlaciona en mayor medida en el rendimiento en todos los países, es el nivel socioeconómico y cultural de las familias, tenemos una de las claves del éxito de los alumnos finlandeses. En este país nórdico, no sólo la variación de puntuación en PISA según el estatus socioeconómico es mínima, sino que incluso los que obtienen peores resultados por esta variable se sitúan por encima de la media.
Por otra parte, el entorno de aprendizaje proporcionado por los hogares en Finlandia es el mejor punto de partida para la preparación de los alumnos. Un dato significativo es que el 55% de las familias finlandesas se consideran los primeros responsables de la educación de sus hijos (en España un 15%), esto es porque participan activamente en ella gracias a las medidas de conciliación laboral y familiar que existen en este país. Este dato, apoyado por el alto nivel de formación de los adultos (34% de la población de 25-64 años tiene estudios superiores), genera el entorno familiar más propicio para que los estudiantes obtengan buenos resultados académicos.
Si a esto sumamos el apoyo cultural del estado con una amplia red de bibliotecas, más de 1.900 bibliotecas públicas, la potenciación indirecta de la lectura y los idiomas que proporciona la televisión en Finlandia (no se traduce ningún programa ni película extranjera, por lo que desde muy pequeños los niños aprenden a leer los subtítulos rápidamente y se familiarizan con otros idiomas), y el elevado índice de lectura (87% de la población) y difusión de prensa, el más alto de Europa, obtenemos como resultado el panorama sociocultural idóneo para apoyar el sistema educativo finlandés.
Respecto al sistema escolar, la estructura de la escuela en Finlandia no difiere mucho del resto de países europeos, exceptuando la edad de escolarización obligatoria más tardía a los 7 años al igual que Dinamarca. Cuenta con una educación primaria (de 1º a 6º) y una secundaria obligatoria (7º a 9º), una vez terminados estos estudios, se puede acceder al bachillerato (tres cursos más) o a estudios profesionales de dos o tres cursos.
Sin embargo hay varios aspectos del sistema escolar que identifican a Finlandia. Como apunta Joan Subirats catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Barcelona, "¿Cuánta gente quisiera acercarse al modelo educativo finlandés si ello implicara asumir todos los aspectos no estrictamente educativos que son determinantes para explicar el buen rendimiento académico de sus estudiantes?".
Principios de la educación finlandesa:
- Las oportunidades de aprendizaje son prácticamente las mismas en todo el país, existe gran homogeneidad entre los centros educativos. En el Informe PISA 2003 la variación del rendimiento en Lectura por la diferencia entre centros es de un 36%, en Finlandia sólo un 5%.
- Gratuidad absoluta en la educación obligatoria, esto incluye los libros de texto, material, incluso una comida caliente al día. Tan sólo un 5% de la población asiste a escuelas privadas.
- Ninguna separación por niveles en ningún eslabón educativo, la diferencia entre los jóvenes con un mayor y menor rendimiento es relativamente pequeño. Un alumno con dificultades tiene la oportunidad de estudiar una o dos veces por semana con un pequeño grupo o incluso por separado con un profesor individual, los profesores se aseguran de que ningún alumno se quede atrás.
- Importante peso de los gobiernos locales y los colegios en la gestión educativa. Los municipios son los mayores responsables de las escuelas primarias y secundarias en Finlandia. El Estado marca un 75% de enseñanzas comunes y el resto lo organiza el colegio con la participación activa de profesores, estudiantes y familias.
- Profesores con gran autonomía pero también con gran responsabilidad y en permanente formación. Pueden escoger sus libros de texto o prescindir de ellos, enseñar dentro o fuera de las aulas, reunir a los niños en grupos grandes o pequeños.
La clave: la formación de los docentes
La sólida y duradera formación de los profesores en Finlandia es una de las claves más importantes del éxito del sistema educativo. La profesión de docente es una de las más prestigiosas en el país y goza de una gran consideración por parte de los ciudadanos, no en vano es una de las carreras más solicitadas por los estudiantes, pero el camino para alcanzar el título no es nada fácil, tan sólo un 15% de los que lo solicitan pueden matricularse cada año.
El proceso de selección es minucioso. La primera fase, sólo para profesores de primaria, se lleva a cabo en una unidad de evaluación nacional en la Universidad de Jyvaskylä, y para acceder a ella se debe haber superado el 9 de media en bachillerato y revalida. En esta prueba, se analiza el perfil del candidato para escoger los mejores, lo que más se valora es la capacidad educativa y la sensibilidad social del aspirante. La segunda parte del proceso de selección, en la que participan también los profesores de secundaria, la lleva a cabo cada Facultad de Educación, y consiste en varias pruebas como una entrevista personal, una explicación ante una clase de un tema, una prueba matemática o la prueba de tecnología añadida en los últimos.
Los afortunados que hayan conseguido superar estos procesos se enfrentan luego a un largo camino para lograr la titulación universitaria de maestro. En 1980, para elevar el nivel educativo del país se recurrió a la medida estratégica de comenzar por elevar la formación de los profesores, estableciendo el modelo del maisterin tutkinto (cinco años de estudios universitarios a tiempo completo). Para ser maestro de primaria se requieren mínimo seis años de carrera, 6.400 horas de formación y estudio además de realizar una tesis como proyecto final de carrera. El profesor de secundaria se forma en las facultades de su especialidad, y después de superar la prueba de acceso entra en la Facultad de Educación, donde debe superar 1.400 horas de formación pedagógica.
Una vez con el titulo en la mano, no hay oposición para entrar en un centro educativo y adquirir la categoría de funcionario público municipal, son los directores de los colegios los que eligen al profesorado, situando a los más competentes en los primeros cursos de primaria, considerados los fundamentales para sentar las bases de la educación de un niño.