Robótica para Niños en Arequipa: Robótica escolar

miércoles, 26 de enero de 2011

Robótica escolar

Países como Japón, Israel, Inglaterra, Finlandia, Corea y Canadá están desarrollando nuevos modelos de educación tecnológica a través de la robótica.

En Alemania empresas como Bosch y Siemens apoyan campañas para promover el interés por la tecnología en Europa, África, otorgando kits básicos tecnológicos para escolares de los primeros niveles. En efecto, en el mundo, la robótica escolar ya está presente no sólo en las aulas, sino que también recibe un decidido apoyo de las empresas privadas.
Actualmente, en toda la sociedad se investiga metodologías, se desarrollan recursos, se crean materiales, recursos multimedia y didácticos para promover una educación tecnológica a través de la robótica escolar, que permitan, a su vez, comprender el mundo tecnológico que nos rodea. Los robots han llegado para quedarse y la educación no es ajena a esta revolución, inclusive es considerado por Japón, el recurso más prometedor.

En las aulas
Su aplicación en el mundo escolar es cada vez más constante y permanente. Por ejemplo, en Italia en el 2005, se creó la Red Escolar para el Desarrollo de la Educación Robótica Robot@School, proyecto que es promovido por el Ministerio de Educación de Italia y que es coordinado por la Asociación de Escuelas de Robótica, que reúne a 35 colegios desde primaria hasta secundaria.
Si bien en nuestro país todavía no se dictan cursos de robótica, en la mayoría de centros educativos, cada vez son más los talleres dedicados a su difusión.
Por el momento para garantizar la articulación entre las áreas de Matemática, Física, Ciencias y Computación en los proyectos de robótica, los talleres de robótica podrían ser impartidos por un equipo de ingenieros y docentes o por una empresa especializada que posea la experiencia y el know how en la enseñanza de robótica escolar y el desarrollo tecnológico. Solo así tendrá capacidad para contextualizar, hacer proyectos pertinentes a la realidad tecnología y el contexto del mundo tecnológico industrial.
En nuestro contexto se debe empezar con un taller libre, como los hay de danza y ajedrez, de unas tres o cuatro horas semanales de manera bimestral. Se plantea tres niveles: básico, intermedio y avanzado. De esta manera se colocarán las bases para desarrollar proyectos más ambiciosos, como el fundar un club de robótica.
Con la educación tecnológica -con los proyectos concretos de robótica- los alumnos van a validar y aplicar muchas de las teorías que se les enseña de una manera más real y divertida.