Robótica en Arequipa - Grupo Educativa: Cómo potenciar la autoestima en los hijos

martes, 9 de agosto de 2011

Cómo potenciar la autoestima en los hijos


Es importante que los padres potencien la autoestima de sus hijos, para que sepan ser ellos mismos.


No es fácil manejar la presión del grupo cuando se es pequeño. Cuantas veces los niños llegan llorando a casa porque un compañero le ha dicho que no quiere ser su amigo si no juega al futbol, o pidiendo determinadas marcas porque las llevan el resto de sus compañeros de clase.

Los amigos son muy importantes y todos los niños buscan la aprobación del resto de sus compañeros. Quieren sentirse que forman parte de una pandilla, ser admirados por sus amigos, hacer lo que otros hacen y tener lo que ellos tienen, porque así piensan que serán aceptados o porque no quieren sentirse “diferentes”.

A determinadas edades es más difícil enfrentar el rechazo o la burla de algunos amigos porque no visten a la moda, no tienen determinado móvil o porque no comparten aficiones. Además, a medida que crecen, la presión puede ser por temas más importantes que les pueden hacer sentirse incómodos, incluso presionarles a hacer cosas con las que no están de acuerdo.

La presión del grupo no siempre es directa, como cuando un compañero es un modelo para el resto sobre cómo vestir. A veces son sólo señales, miradas o desprecios, que el niño percibe. Estas actitudes les hacen sentir con más fuerza que si no son como creen que los demás quieren que sean o tienen las mismas cosas que el resto, pueden ser rechazados.

Un niño fácilmente influenciable o con baja autoestima es más fácil que caiga en esta presión, al buscar inconscientemente la aprobación de sus compañeros. Por ello es muy importante que desde pequeños los padres les enseñen a hacer frente a estas situaciones, reforzando su personalidad, enseñándoles a tomar sus propias decisiones y a no dar tanta importancia a lo que puedan decir los demás.

Los niños deben aprender desde pequeños a escucharse a sí mismos y a diferenciar las cosas que les gustan o que quieren hacer ellos mismos, de las que otras personas les dicen que les tiene que gustar o que tienen que hacer.

De esta forma, el niño tiene que entender que aunque crean que no les van a aceptar por ser “diferente”, esto no es cierto. Debe saber que en ocasiones se valora mucho más al que destaca y tiene personalidad, que a los que van en grupo. Además, seguro que aunque ellos no lo crean, otros amigos le imitarán.

Cuando un niño se siente incómodo por esta situación, significa que hay algo que no le gusta, pero no siempre sabe decir que no. Prefiere someterse a la “tiranía” del grupo que estar al margen de los compañeros.

Para ayudarle es bueno que se rodee de niños con los que se sienta cómodo y aceptado. Tener alguien que les respalde ayuda a hacer frente a la presión.

En cualquier caso el niño debe aprender no sólo hacer frente a estas presiones, sino también a ayudar o al menos a no participar, cuando quien tiene el problema es otro compañero. Un niño debe respetar siempre que otro vista, actúe y tenga gustos diferentes.

Desde que son bebés

La autoestima comienza a formarse desde que son bebés. Así, algunos estudios determinan que los gestos y la voz son fundamentales desde las primeras semanas. Caricias, masajes, abrazos y arrullos hacen al bebé sentirse querido y construir una visión positiva. No basta con querer al niño para que crezca seguro y confiado, hay que hacérselo sentir.

La autoestima que el niño tiene se fomenta en casa. La valoración que sienta que sus padres tienen de él determinará la que también piense que tienen los demás de él

También es importante el modelo. Si observan que sus padres ceden constantemente a las exigencias de la moda o que les importa en exceso lo que piensen los demás, él interiorizará esta forma de ser y actuar y tendrá más riesgos en el futuro de obedecer las decisiones de otros. Si por el contrario los padres son asertivos y respetan y se hacen respetar, los niños les imitarán sin darse cuenta.

A medida que crecen hay que ir reforzando la seguridad en ellos mismos. Si un niño tiene personalidad y confianza en sí mismo, se sentirá seguro y se relacionará con los demás de forma adecuada. De lo contrario, tendrá dudas sobre sus posibilidades y vivirá sometido a lo que digan y piensen los demás.

Además de prevenir estas situaciones, fomentando la autoestima, los padres pueden ayudar a superarlas cuando ya se han producido. Si un niño pide unas determinadas zapatillas porque todos sus amigos las llevan o se ríen de él por los zapatos que lleva, los padres deben explicarle y hacerle comprender que hay que saber decidir, que siempre se tienen dos opciones: hacer lo que otros dicen o hacer lo que ellos quieren.

Además, puede ayudarles hablar de la situación en perspectiva, que aprenda a diferenciar las cosas importantes de las que no los son y hacerle ver que no se debe juzgar ni deben ellos dejar que se les juzgue por sus ideas, forma de actuar o vestirse.

En este sentido, hay que inculcarles valores a los hijos, que no juzguen por las apariencias y a tener personalidad para no dejarse arrastrar por las modas del momento.

Medidas para reforzar su personalidad y autoestima
  1. Los padres deben hacer sentir al niño que les hace feliz su presencia
  2. Animarle a tomar sus propias decisiones e iniciativas
  3. Transmitirle que cada persona es diferente, que hay que respetar lo que piensa y hace cada uno
  4. Evitar comparaciones con sus compañeros
  5. Tener en cuenta sus opiniones y valoraciones.
  6. Discutir en casa sobre diferentes temas ayuda a los niños a expresar sus opiniones y saber defenderlas
  7. Educar en los valores enseñándoles a no dar importancia al consumo excesivo
  8. Predicar con el ejemplo, evitando comentarios sobre marcas o apariencia de gente
  9. Formarse como padres para ayudar a los niños a formarse como personas
  10. Tener paciencia y sentido del humor