Robótica en Arequipa - Grupo Educativa: Distracción y descanso entre las horas de estudio

viernes, 5 de agosto de 2011

Distracción y descanso entre las horas de estudio

Las distracciones y el descanso adecuado entre tus horas de estudio son muy importantes.

Cuando estudias sin hacer pausas, a causa del poco tiempo de que dispones para preparar un examen por ejemplo, comenzarás a disminuir poco a poco tu rendimiento hasta comenzar a sentirte muy desanimado por lo poco que logras avanzar. Y en la mayoría de las ocasiones, comenzarás a tener una espiral de pensamientos negativos acerca de tu rendimiento, lo que puede ser muy perjudicial para tu autoestima académica. Y lo que es peor rendirás menos de la mitad que si te preocuparas de distraerte y descansar.


Debes entender que tu mejor rendimiento será después de eliminar tu tensión, te distraigas y descanses; puedes salir a dar un paseo, hacer actividad física, ver unos treinta minutos de televisión liviana (nada de noticias negativas), hablar con tus amigos o compartir con tu familia. Tú eres un ser humano que necesita sentirse feliz para tener un buen rendimiento, así que no se trata de auto-encarcelarse por unas horas y obligarte a estudiar, en lo posible mantén una relación de amistad con tus estudios. Siéntelos como una parte fundamental de tu desarrollo necesaria para sentirte plenamente feliz.

La manera más sencilla de poder establecer este equilibrio entre tu vida social y tus estudios, es organizando las horas de que dispones diariamente para estudiar teniendo como horizonte al menos cinco días de la semana. Para establecer tus horas de estudio debes considerar todas las restantes actividades que necesitas realizar sin exagerar ni disminuir los tiempos para cada una de ellas. Lo recomendable es estudiar unas tres horas diarias de lunes a viernes y dejar el sábado para recuperar cualquier cosa que haya quedado retrasada. Debes considerar tiempo para tus actividades normales y para tus distracciones y descansos. Sólo de esta forma tendrás un panorama más completo de tu rutina y serás más consciente a la hora de aprovechar las horas disponibles.

Eso sí, no permitas que esto se transforme en una limitación; no es necesario que cumplas el cien por ciento de lo que has planificado, debes intentar hacer lo máximo que puedas, pero sin tensionarte a causa de lo que se supone es la cura a tu bajo rendimiento: la organización, considerando el descanso y la distracción.

Autor: Claudio Ibarrola