GRUPO EDUCATIVA - Robótica y Programación: La confianza es la base de la responsabilidad en los niños

jueves, 15 de marzo de 2012

La confianza es la base de la responsabilidad en los niños


Una de las tareas más importantes dentro de la formación de los hijos es la de enseñarles a hacer responsables. Este valor se debe inculcar desde pequeños y no cuando empieza a tener problemas con ellos porque no ayudan en las tareas de la casa ni tampoco cumplen con sus obligaciones personales.



“Para lograr que los niños comprendan y pongan en práctica el sentido de responsabilidad, se requiere de información, orientación, paciencia, constancia, confianza permitiéndole que participe en la toma de decisiones, darle oportunidad de asumir el resultado de sus acciones, comprender los fracasos y limitaciones y elogiar sus logros”, explicó el docente y sicopedagogo Nelson Sánchez Salas.

Todo este proceso se debe realizar haciéndole saber al menor que cuenta con el afecto y apoyo incondicional de sus padres y demás familiares. Pero no se debe olvidar un aspecto esencial: enseñarle con el ejemplo, es más fácil que el niño aprenda este valor si sus padres lo practican constantemente.

“Aunque los niños sean pequeños, debe haber algo en la casa que puedan hacer como recoger sus juguetes, poner la mesa, servir el agua, sacudir, etc. De igual manera la responsabilidad está presente cuando los hace conscientes de que deben cumplir con los reglamentos de alguna actividad extraescolar que realicen, incluyendo las dificultades que esta conlleve. Acuérdese, las tareas deben tener una dificultad moderada y progresiva, y sobre todo adecuarlas a la edad y capacidad del niño. Nunca se responsabilice de las tareas que los hijos deben cumplir, se les puede ayudar, orientar, asesorar, pero no asumir esas responsabilidades de forma que el niño se desentienda. Manténganse firme y no pierda la paciencia”, indicó el docente.

Enseñar a los niños a ser responsables requiere un ambiente especial en el hogar y en el colegio. Se trata de conseguir un ambiente que les ofrezca información sobre las opciones entre las que deben escoger y las consecuencias de cada una de ellas, y que les proporcione también los recursos necesarios para elegir bien.

“La responsabilidad es la habilidad para responder, se trata de la capacidad para decidir apropiadamente y con eficacia, es decir, dentro de los límites de las normas sociales y de las expectativas comúnmente aceptadas. Por otro lado, una respuesta se considera efectiva cuando permite al niño conseguir sus objetivos que reforzarán sus sentimientos de autoestima”, aseveró Sánchez Salas.

La autoestima en niños y adolescentes, significa tener seguridad y confianza en ellos mismos y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a sí mismo, adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

“Para un niño es normal tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme va comprobando qué límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Maestros y padres pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras de acuerdo con el rol de cada una de las partes”, concluyó Nelson Sánchez Salas.

Un niño es responsable cuando sus actos coordinan de forma creativa sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los adultos tienen que ayudar al chico a obtener equilibrio, a definir sus propios valores y a resolver las dificultades en función de sus propios sentimientos.

El que posea sentido de la responsabilidad cosechará éxitos y se beneficiará de las consecuencias positivas de los mismos.

Recomendaciones
  • Establecer normas que sirvan como punto de referencia, las cuales el niño asumirá conforme vaya creciendo.
  • Comenzar por ponerle tareas simples para luego y poco a poco ir pidiéndole otras más complejas.
  • Ser muy claro al decirles a los hijos lo que se espera de ellos.
  • Decirle paso a paso lo que deben hacer.
  • Enseñarles a valerse por sí mismo, de enfrentar las dificultades, de conocer el valor de las cosas, etc. Hacerles ver que el esfuerzo es algo natural, no un medio para conseguir una meta.

Un niño responsable
  • Realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • Puede razonar lo que hace.
  • No echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • Es capaz de escoger entre diferentes alternativas.
  • Puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • Puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • Posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • Respeta y reconoce los límites impuestos por los maestros sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • Puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración.
  • Lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • Reconoce sus errores.


Vía: cronicadelquindio.com