GRUPO EDUCATIVA - Robótica y Programación: Twitter para niños, Educando a Futuros Líderes

miércoles, 21 de marzo de 2012

Twitter para niños, Educando a Futuros Líderes


Existen diferentes estrategias pedagógicas. En mi caso personal como docente, uso Twitter como una eficaz herramienta educativa. Los profesores buscamos generar un aprendizaje significativo en los alumnos, potenciando la participación de manera activa, fortaleciendo la investigación, el debate y la creación de un actor comprometido con el proceso educativo. Sin embargo, la mayoría de las instituciones educacionales bloquean el uso de redes sociales en horas escolares, paradójica realidad que saca a los alumnos de su ambiente natural, en el que se conectan, trabajan, crean y comparten.

Estamos en búsqueda constante de nuevas herramientas pedagógicas que posibiliten un mejor aprendizaje, motivación, participación y generen un ambiente donde el aprender sea internalizado por los alumnos, de tal manera que se cree un círculo virtuoso. Un alumno comprometido, logra buenos resultados, lo que fortalece su autoestima y seguridad, potenciando su participación y mejor rendimiento. A la vez un reconocimiento de sus pares y de su entorno inmediato.

Twitter surgió como una eficaz herramienta educativa que me permite generar el ambiente de contacto continuo, no sólo con quienes educo, sino que también con sus padres, profesores y comunidad que nos rodea. Así nace el libro “Twitter para niños, educando a futuros líderes”, del cual os dejo algunos detalles, que pueden encontrar completos en www.marcelamomberg.com, donde comparto mis experiencias pedagógicas exitosas, para que profesores, alumnos y padres puedan utilizar esta red social en la educación, de manera pedagógica y entendible para cualquier usuario.

Algunas ventajas de utilizar twitter con los niños.
  1. Genera un ambiente donde padres, profesores y alumnos participan y debaten.
  2. Origina una educación personalizada, focalizándose en las aptitudes, habilidades y competencias individuales de los alumnos.
  3. Propicia un trabajo colaborativo, incentiva el “alumno protagonista” o actor principal, dejando atrás un simple receptor.
  4. Fortalece liderazgos positivos, creativos e innovadores.
  5. Potencia la organización, coordinación y los emprendimientos propios.
  6. Genera un aumento constante del rendimiento académico de los alumnos. Mejora disciplina, participación en clases y creación de liderazgos positivos y comprometidos con su entorno.

Por: Marcela Momberg