GRUPO EDUCATIVA - Robótica y Programación: Claves para combatir el fracaso escolar

lunes, 16 de abril de 2012

Claves para combatir el fracaso escolar


El fracaso escolar exige prevenir, intervenir a tiempo e introducir mecanismos que faciliten el retorno de los alumnos al sistema

El fracaso escolar es una de las principales preocupaciones de padres, alumnos e instituciones. Se analizan sus causas para evitarlo y sus consecuencias para hacerle frente. A continuación se explica los puntos claves del fracaso escolar e intenta dar con la fórmula que lo combata: prevenir, intervenir a tiempo e introducir mecanismos que faciliten el retorno de los alumnos al sistema educativo son tres aspectos básicos.

1. Prevenir el fracaso escolar

Un factor fundamental es conseguir que los estudiantes no abandonen las aulas. Por ello, se debe dar con el origen del fracaso escolar para combatirlo. En primer lugar, el fracaso escolar puede tener su origen en varias causas. Es un proceso progresivo, en el cual el estudiante pierde poco a poco el vínculo con el entorno escolar hasta llegar al abandono.

Se estima que a los diez años uno de cada diez niños no cursa el nivel de enseñanza que le corresponde por edad, aunque la decisión de abandonar el colegio se toma en la adolescencia. Por ello, se apuesta por un sistema preventivo "eficaz y coordinado entre la familia y el colegio", una prevención integral que aborde las situaciones de riesgo. Las familias han de sentirse parte activa de la educación de sus hijos, para ayudarles a superar las dificultades que se les presenten.

2. Intervención con los alumnos

Una vez que se ha detectado a los alumnos susceptibles de abandonar las aulas, debe iniciarse el trabajo con ellos para atacar los problemas de forma temprana. La crisis económica ha aumentado el número de alumnos cuyas familias carecen de los recursos suficientes para garantizar una adecuada enseñanza. En ocasiones, los estudiantes carecen de material escolar o de la atención necesaria para motivarles en el estudio. La intervención temprana permite que los adolescentes con problemas de aprendizaje alcancen la adolescencia con la motivación suficiente para superar estas trabas.

Los planes de intervención han de aplicarse en todos los ciclos formativos y han de incluir atención personalizada mediante tutorías y refuerzo escolar. Pero también la atención y motivación por parte de los padres es fundamental. Los hijos han de sentirse apoyados en casa y, en esta línea, un aspecto destacado es la reacción de los padres ante un suspenso. En el artículo 'Mi hijo ha tenido muchos suspensos', el educador y logopeda Pablo Pascual explica cómo algunas conductas muy frecuentes entre los padres frente a las notas negativas resultan "ineficaces e incluso perjudiciales". Es el caso de los castigos y los gritos o ciertas expresiones que pueden humillar a los niños ("eres un vago"). Frente a esto, recomienda escuchar a los hijos, enseñarles técnicas de estudio o darles responsabilidades desde que son pequeños.

3. Facilitar el regreso a las aulas

Una segunda oportunidad. Este puede ser muchas veces el camino para que los estudiantes regresen al sistema educativo formal y culminen el proceso de aprendizaje. Se piensa en adaptaciones curriculares específicas para estos jóvenes, tener en cuenta sus particularidades, crear plazas suficientes para todos los alumnos que suspenden la secundaria o facilitar el paso del Ciclo Formativo de Grado Medio al Ciclo Formativo de Grado Superior.

(Resumen)
Original de Azucena García