GRUPO EDUCATIVA - Robótica y Programación: Los problemas motores tienen consecuencias emocionales en los niños

miércoles, 11 de abril de 2012

Los problemas motores tienen consecuencias emocionales en los niños


Un estudio sugiere que la forma en que se perciben los niños con trastornos graves de la coordinación influiría en su bienestar emocional futuro.

Los problemas de la coordinación, a veces diagnosticados como Trastorno del Desarrollo de la Coordinación (TDC), impiden realizar actividades cotidianas como utilizar tijeras o abotonar una camisa. El trastorno provoca frustración en la escuela, el hogar y el lugar de juegos.

"El pensamiento tradicional era que los niños superarían cualquier problema motor, pero existen demasiadas pruebas de que esas dificultades se mantienen más allá de la adolescencia", escribió Daniela Rigoli, investigadora de la Universidad de Curtin, en Australia occidental.

En la revista Pediatrics, el equipo de Rigoli publica los resultados de su estudio sobre 93 adolescentes de entre 12 y 16 años de cinco colegios secundarios seleccionados al azar y a través de avisos publicitarios. Los autores les evaluaron la coordinación (destreza manual, puntería, habilidad para atrapar objetos y equilibrio) y los participantes respondieron un cuestionario sobre cómo percibían su capacidad de socializar, el rendimiento escolar, las habilidades físicas y la apariencia. También respondieron sobre la ansiedad y el estado anímico.

Cinco de las 38 mujeres y los 55 varones tenían una "discapacidad significativa del movimiento" y otros dos estaban en la categoría "en riesgo", es decir que tenían o podrían tener algunos problemas menores del movimiento.

Uno de los participantes "en riesgo" tenía síntomas depresivos levemente aumentados y dos de los estudiantes con discapacidad motriz tenían síntomas preocupantes de depresión.

Para Rigoli, los resultados sugieren que la forma en la que los niños se perciben es lo que relacionaría la coordinación motriz con el bienestar emocional actual y futuro.

"En un niño con dificultades motrices que además percibe negativamente su competencia social y escolar, esto último sería un factor de riesgo de futuros problemas emocionales, como ansiedad o depresión", explicó.

Lo opuesto se aplica a los adolescentes con pensamientos positivos. Por eso, Rigoli dijo que promover en los niños con TDC la autopercepción positiva evitaría los problemas emocionales.

En Canadá, casi 400.000 niños tienen TDC, según estimaciones del programa CanChild de la Universidad McMaster, en Hamilton, Ontario.

También consideró importante alentar a los niños con TDC a practicar deportes con movimientos reiterados, como natación o ciclismo, porque tienden a engordar con el tiempo.

Rigoli aclaró que los resultados sugieren que habilidades como lanzar y atrapar objetos, y el equilibrio, pero no la destreza manual, están asociadas con el bienestar emocional.