Robótica para Niños en Arequipa: Niños con altas capacidades intelectuales. La clave: no dejar de regar el árbol

lunes, 23 de abril de 2012

Niños con altas capacidades intelectuales. La clave: no dejar de regar el árbol


La OMS define a una persona superdotada o con alta dotación intelectual como aquella cuyo coeficiente intelectual es superior a 130. Entre los expertos, sin embargo, se considera que esa línea divisoria se queda corta para abarcar el conjunto de personas que presentan altas potencialidades intelectuales, aptitudes académicas específicas, elevada creatividad o dotes especiales de pensamiento productivo y que suponen cerca de un 2% de la población infantil.


Este tipo de capacidades intelectuales comienzan a hacerse visibles desde la más tierna infancia, y es por ello que esta característica suele ser diagnosticada de forma temprana. La propia familia tiene un papel importante en el reconocimiento de la singularidad de su hijo y en general es la primera en preguntarse si éste es como los demás. En otros casos, son los educadores de las primeras etapas educativas los que pueden observar capacidades por encima de la norma en el niño o niña y comunicarlo a los padres.

En este sentido, no hay que asustarse. Hoy en día existen numerosas asociaciones dedicadas al apoyo y la colaboración en esta materia, y cada vez hay más estudios e investigaciones al respecto. En un sentido estricto, hay un consenso claro entre los expertos acerca de que una superdotación intelectual no es en absoluto una patología, pero sí que debe ser gestionada desde la responsabilidad por parte le los padres por dos motivos. Por un lado, para dejar que el niño desarrolle su potencial y rendimiento de acuerdo a su intelecto y pueda tener una realización personal plena. Por el otro, la implicación de los padres también es importante para evitar que cualquier frustración o problema emocional relacionado con la alta capacidad intelectual pueda causar problemas en la autoestima del niño o niña y su proceso de adaptación social.

Por ello, es importante que si sospechas que ese puede ser el caso de tu hijo, conozcas qué es el Modelo de Diagnóstico Integrado elaborado por la el Consejo Superior de Expertos en Altas Capacidades de la Universidad Francisco de Vitoria. Con él, se asegura la participación de todos los actores implicados (familia, centro educativo y centro especializado) en el proceso de diagnosis y soporte posterior, aunque en muchos casos las asociaciones de familias son un buen sitio para acudir en un primer momento.

Una superdotación intelectual plantea interrogantes acerca de la educación que debe recibir el niño o niña, y en ese sentido, el marco legal favorece la libre elección de la familia. En palabras del psicólogo Carlos G. Jung “los niños superdotados son los mejores frutos del árbol de la humanidad, pero a la vez son los que corren más peligro, ya que cuelgan de las ramas más fáciles y pueden romperse fácilmente”. A continuación, te ofrecemos unos consejos que te pueden ayudar a identificar estas características y tomar medidas.

Consejos
  • Presta atención a los períodos de aprendizaje temprano de tus hijos, sobretodo si dicen su primera palabra con seis meses, su primera frase con doce meses o son capaces de mantener una conversación entre los 18 y los 24 meses.
  • Si observas que preguntan por palabras que no conocen desde los tres años y muestra gran curiosidad y memoria y un amplio vocabulario, asesórate con algún educador para comprobar si sus capacidades son realmente excepcionales.
  • Haz caso a los educadores si te advierten de forma reiterada acerca de las altas capacidades de tus hijos. En este sentido, deberían confirmarte conductas que ya observes en él.
  • Infórmate de cómo realizar un Modelo de Diagnóstico Integrado con la ayuda de una institución especializada en altas capacidades intelectuales.
  • Desecha la idea de que un niño superdotado necesita trabajo académico extraordinario. Las últimas investigaciones sugieren que lo que precisa alguien con una inteligencia lingüística o matemática hiperdesarrollada es precisamente trabajar la “otras” inteligencias (las capacidades personales, sociales y emocionales para convivir con los demás).
Vía: aulaplaneta.com