GRUPO EDUCATIVA - Robótica y Programación: Exigir demasiado a los niños es negativo

jueves, 27 de diciembre de 2012

Exigir demasiado a los niños es negativo


Exigir demasiado a los niños no sólo es negativo sino también, agotador para uno mismo. Y es que, las madres y padres que pretenden que todo sea perfecto hasta el punto de que un niño se comporte en cierto modo como un adulto, no asumen que la maternidad debe disfrutarse por encima de todo. Y es que, la infancia y la adolescencia de los hijos pasan muy rápido, por ello, es mejor que seas más flexible y más conformista.

Claro que se debe exigir pero no hasta el límite de que parezca que nada es suficiente. Por ejemplo, nunca se le debe hacer sentir a un niño mal porque ha sacado una nota justa en un examen. Se le debe motivar, por supuesto, hacerle sentir que es capaz de hacerlo mejor. Pero eso nunca se consigue desde el peso de la culpa sino desde el cariño, la paciencia y la comprensión con los hijos. Los niños también tienen su mundo, sus vivencias y sus sentimientos. Por ello, deben ser escuchados.

Un exceso de exigencia termina robando la naturalidad y la espontaneidad a los niños. Por otra parte, también puede suceder que el niño sienta miedo ante sus padres. Pues bien, el concepto de autoridad no debe estar vinculado con el temor sino con el respeto. ¿Qué padres son demasiado exigentes con los niños?

Aquellos que quieren que la casa esté impecablemente ordenada las 24 horas del día, quienes esperan que los niños no discutan o tengan momentos infantiles, aquellos que aspiran a que sus hijos sean brillantes no sólo en matemáticas sino también en deporte y música, quienes pretenden que su hijo obedezca siempre a la primera. La exigencia es perfecta siempre que se produce con la medida adecuada. Dentro de dicha exigencia, por supuesto, podemos pensar en un castigo.

Origen: Source: See on: pequebebes.com